ENTREVISTAS

Entrevista realizada por el El Blog Alternativo


Fast food, fast life, fast civilización… pero todo llega a su fin cuando no va a favor del río de la Vida y de la Naturaleza. Y cuando un sistema queda obsoleto o está desgastado, surgen nuevos sistemas de forma natural que nos ofrecen alternativas a todos los niveles para que comencemos a vivir de otra manera.
Eso es Slow Life. A priori es un proyecto experimental que se realizará en Catalunya, pero es extrapolable a cualquier lugar del mundo. Se trata de un modelo de viviendas y convivencia en las antípodas del mercado actual: no especulativo, en zonas rurales cercanas a ciudades, a precios asequibles, fomentando el compañerismo y la solidaridad mediante un trabajo comunitario de beneficio para todos pero respetando la privacidad, con la sostenibilidad como bandera y mucho, mucho más.

La transformación social y planetaria que estamos viviendo invita a que surjan nuevas formas de habitar en la tierra, nuevos modelos sociales, nuevas herramientas de producción, nuevas formas de relacionarse, incluso una nueva economía. Nuestro proyecto está enfocado a crear propuestas reales y efectivas para colaborar en esta transformación natural, creando espacios para la experimentación y el desarrollo de NUEVOS MODELOS DE HABITAR. Le hemos llamado Slow Life.

Para explicar en detalle algo tan novedoso y re-evolucionario, hemos entrevistado a Cristina Rueda, creadora del proyecto Slow Life.
Y no, todos los prejuicios que nos han venido a la cabeza hay que borrarlos. No es ni una comuna de hippies, ni antisistemas sin opciones realistas con calidad de vida, ni una ecoaldea típica, ni nada que tengamos en mente porque es algo NUEVO y posible.
¿Utopía? Hacer un mundo mejor ya está al alcance de la mano y así nos lo explica Cristina Rueda…
El Blog Alternativo - 7 abril de 2012

1. ¿Qué es slow-life?

Es un proyecto que propone un nuevo sistema residencial, social y económico. Un proyecto de vida que integra equilibradamente el área social, la actividad profesional, la cultura, la educación y la producción y comercialización de bienes y servicios.
Un proyecto ecológico, sostenible y cooperativista en el que las acciones están enfocadas a mejorar lo colectivo a través del trabajo individual consciente, creando bioregiones productivas en diferentes lugares geográficos y conectadas en redes asociativas.

2. ¿Por qué es social?

Porque fomenta las relaciones sociales, la cooperación y la solidaridad, buscando el beneficio común y la prosperidad para todos y no para unos pocos.
Porque es asequible al no haber beneficio de promotor y porque todos los descuentos que se consiguen van en beneficio de los socios de la cooperativa que son los propios habitantes.

3. ¿Por qué es ecológico y sostenible?

Porque solo se utilizan sistemas, materiales, productos e instalaciones que no dañan el medio ambiente, al contrario, lo regeneran y lo conservan para las generaciones futuras.



4. ¿Por qué es cooperativista?

Porque los habitantes son al mismo tiempo socios de una cooperativa de viviendas, de consumidores y de trabajadores.

5. ¿No será una comuna?

No, para nada, cada uno es propietario o usuario de su casa privada y solo se comparten los edificios de servicios y espacios exteriores. Se invita a hacer trabajo comunitario en pro de reforzar los lazos vecinales y ser responsables de nuestro entorno. Estamos acostumbrados a que, de las paredes de tu casa para fuera, no tienes ninguna obligación y esa es una de las cosas que proponemos cambiar. Este trabajo comunitario se gestionará a través del Banco de Tiempo.
Es una comunidad de vecinos, como cualquier otra, pero en un entorno 100% ecológico y que promueve una actitud solidaria y responsable. Se trata de recuperar las buenas costumbres, el sentido común y el compañerismo, pero conservando la individualidad y la intimidad personal.
La Era en la que entramos es para trabajar la individualidad en beneficio de la colectividad... no al revés. Ya lo decía Gandhi, cambia tú y cambiará el mundo. No se puede cambiar una sociedad, ni siquiera un pequeño colectivo, sin antes hacer un cambio individual.

6. ¿Cómo se vive en slow-life?


Se vive con dignidad; con la calidad de vida propia de una sociedad culta y responsable de su vida y de su entorno; con los pies en la tierra y la cabeza en el cielo; con libertad de ideologías; con tranquilidad pero desarrollándose profesionalmente para generar los ingresos que cada uno necesite según su estilo de vida; con tiempo para las relaciones sociales, el ocio, el arte y la cultura... todas ellas necesarias para desarrollarnos y evolucionar conscientemente, en vez de actuar como autómatas que siguen pautas de sistemas obsoletos. 

Para ello buscamos ciudadanos interesados en la tranquilidad de los viejos tiempos, ciudades con plazas, teatros, tiendas, cafeterías, hostales, paisajes vírgenes, artesanos fascinantes, donde el hombre reconoce la importancia de la lenta sucesión de las estaciones, con el movimiento del buen producto casero que respeta el gusto, la salud y las tradiciones espontáneas.

Recuperar oficios artesanos… enseñar a los niños a ser auto-suficientes, a pensar por sí mismos, a ser responsables de su entorno… aprender jugando… jugar aprendiendo… leer un libro a la sombra silenciosa y protectora de un árbol… refrescarse nadando entre plantas y peces… comer lo que una hora antes ha estado anclado a la tierra…trabajar para vivir y no vivir para trabajar.

Un lugar donde se pueda vivir con la dignidad que nos corresponde como seres humanos y con la conciencia de estar creando el mejor camino posible al futuro. No es un reto, es una elección. 

7. ¿Es una ecoaldea?
En el sentido literal de la palabra, sí. Es una aldea ecológica, un espacio residencial donde vive y trabaja una población con una densidad adecuada, pero donde cada uno es responsable de sus propios ingresos, que puede generar dentro de la aldea o fuera.
No hay que seguir ninguna filosofía ni a ningún guru, no se impone ningún tipo de creencia o ideología. La diferencia con la mayoría de ecoaldeas que existen es que la nuestra está enfocada a ser útilmente productiva, es decir, si realmente quieres generar un modelo expansivo y replicable, tienes que producir bienes y servicios necesarios, útiles e innovadores y por supuesto, sostenibles.

8. ¿Hay que hacer yoga para vivir en Slow-Life?


Por supuesto que no… seguramente habrá una escuela de yoga y asistirá el que quiera. No hay obligación de realizar actividades concretas en la ecovila ni de seguir ninguna filosofía, tan solo unas horas mensuales de trabajo comunitario y cumplir unas normas de convivencia respetuosas. El objetivo del trabajo comunitario es reducir gastos de mantenimiento y promover una actitud solidaria y de compañerismo.
Queremos evitar lo que pasa actualmente que casi ni conoces al vecino de al lado. Fomentar relaciones cordiales y una actitud pro-activa y creativa, donde todos puedan generar propuestas sociales y organizativas para mejorar y evolucionar.
Habrá muchas propuestas educativas, culturales y de ocio, pero cada uno es libre de ir a las que quiera. El yoga será una de ellas, así como infinidad de terapias, talleres, cursos, conferencias, etc.

9. ¿En qué se diferencia del modelo de vivienda español en la actualidad?


En todo! En primer lugar no hay un promotor que obtenga beneficios, pues partimos de la base de que la vivienda es un derecho fundamental de todo ser humano, tal como se expone en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, por tanto, no es objeto de especulación ni de enriquecimiento de unos a costa del empobrecimiento de otros. Además, debe ser una vivienda digna, no solo un cobijo.

Las casas se hacen a medida de cada familia… el mantenimiento (agua, electricidad, gas) estará incluido en la cuota de socios… todas las ventajas que se consiguen como descuentos, subvenciones o donaciones, van en beneficio de los residentes. Y por supuesto, tanto el sistema constructivo como los materiales y las instalaciones energéticas, son ecológicos, sostenibles y renovables. 

Estamos trabajando en diferentes modelos de acceso, aparte de la propiedad, como por ejemplo la cesión de uso, el cloudhousing y el alquiler ético (no-especulativo).

10. ¿Qué referentes tenéis?


Nos hemos inspirado en el modelo nórdico que es el más avanzado socialmente, pero también en algunos proyectos similares que existen en Estados Unidos y en América latina. En el blog hay unos 40 enlaces a proyectos similares y afines. De todos modos, nosotros proponemos algo más innovador, ya que fusionamos varios conceptos… la ecología + la tecnología + la salud del hábitat + la economía ética + el cooperativismo. Todo ello junto, hace que sea el único proyecto de estas características… al menos que nosotros sepamos y hemos investigado mucho!

11. ¿Qué elementos hay de bioconstrucción?


Pues todos los conocidos actualmente y algunos más muy innovadores. Esto se puede ver con detalle en el apartado Sistemas constructivos de nuestro blog. 

12. ¿Qué más os diferencia?

  • -A nivel urbanístico aplicamos la biogeometría La materia es luz antes de densificarse y cuando se densifica lo hace en formas geométricas… nosotros utilizamos la geometría para diseñar.
  • -El diseño de las viviendas se hace en base a la proporción áurea o número de oro, la proporción con que diseña la naturaleza.
  • -Las Ecovilas se crean como entidades vivas, donde todo se auto-gestiona y se nutre de forma equilibrada, como lo hace un ecosistema natural.
  • -No hay residuos… todo se recicla, se re-utiliza o se re-diseña. Cerramos el ciclo de vida… aplicamos el concepto "cradle to cradle" al 100%
  • -Aplicamos la tecnología más avanzada en cuanto a instalaciones energéticas, electrodomésticos, comunicaciones, vehículos… en la Era en la que entramos no tiene sentido la ecología sin tecnología.
  • -La mayor parte de los materiales son biodegradables, incluso muchos de ellos compostables, desde la estructura hasta los aislamientos, pasando por la pintura o los textiles. Lo que no es biodegradable se puede reciclar para crear un supra-producto, no un infra-producto.
  • -No se podrá usar ningún tipo de producto químico, solo limpiadores y productos higiénicos naturales y biodegradables, por lo que no habrá contaminación de ningún tipo ni en la tierra ni en el agua ni en el aire.


13. ¿Por qué el nombre de “Slow Life”?


El movimiento slow propone vivir de forma más tranquila, sosegada y serena, sin tantas prisas, recuperando las buenas costumbres, la comida sana y de producción local, el sentido común, el compañerismo, los oficios artesanos, las calles peatonales, las plazas para reunirse… simplemente vimos reflejada nuestra idea en este movimiento -que empezó en Italia en 1.999- y decidimos llamarle Slow-Life, ya que nuestro proyecto no es solo residencial, sino un proyecto de vida que además se desarrolla en zonas rurales, no urbanas.
No es un elogio a la lentitud (slow=lento) sino una invitación a seguir los ritmos biológicos naturales, lo cual no quiere decir inactividad o pasividad, al contrario, quiere decir actividad inteligente y equilibrada.



Pier Giorgio Olivetti es un periodista italiano, consultor especializado en turismo y medio ambiente y creador del concepto Slow City, además es el director de la cittaslow internacional



14. ¿Quién está detrás del proyecto?


Un equipo de profesionales y técnicos que nos unimos en el año 2010 para llevar adelante el proyecto. Hay arquitectos, ingenieros, informáticos, diseñadores, abogados, biólogos, agrónomos y técnicos expertos en diferentes campos como las energías renovables o la construcción digitalizada. Todos nosotros tenemos años de experiencia en nuestras respectivas áreas profesionales y algunos de nosotros ya estábamos trabajando en el campo de la bioconstrucción, la bioarquitectura o el ecodiseño. La impulsora del proyecto y la que lleva la gestión general soy yo, pero cada una de las personas del equipo es responsable de su área de gestión.

15. ¿Y los precios?


Todavía no podemos dar precios exactos ya que no hemos llegado a la fase del proyecto ejecutivo, pero tenemos avanzado un presupuesto orientativo bastante aproximado. Lo que sí podemos afirmar es que las viviendas costarán entre un 20% y un 40% menos que las de una promoción inmobiliaria de características similares.
Otras ventajas que tendrán los residentes es que disfrutarán de descuentos y precios especiales en todos los negocios y servicios, así como acceso libre pero gestionado, a los huertos comunitarios.
También estamos estudiando la posibilidad de que cada vivienda disponga de un vehículo bi-plaza de aire comprimido y algunos vehículos eléctricos que se podrán compartir entre las personas que no necesiten usar el coche a diario.
La movilidad sostenible se integra totalmente en el proyecto, ya que en el interior de la Ecovila no podrán circular vehículos contaminantes.

16. ¿A qué tipo de público va dirigido?


A las personas que estén descontentas con el sistema actual de acceso a la vivienda (precios altos, hipotecas impagables, alquileres abusivos, mala calidad, pocos servicios…) y que sientan que se necesita una alternativa real y efectiva. Pero sobre todo, a personas que sean responsables de su propia vida, es decir, que no esperen que aparezca un “salvador” que les solucione los problemas.
Nosotros diseñamos estrategias y proponemos soluciones, pero como equipo gestor, no como ong o empresa pagada por algún organismo oficial. Somos profesionales independientes, hemos renunciado a nuestro beneficio comercial y hemos reducido nuestros honorarios, con el único objetivo de que sea asequible al mayor número de personas. Es un proyecto no-especulativo donde el beneficio siempre revierte en el conjunto.
Las personas que integren las Slow-Life deben estar comprometidas con el cambio personal y colectivo, deben ser pro-activas, creativas, emprendedoras, responsables, solidarias y estar preparadas para vivir de una forma diferente que no implica ningún sacrificio, simplemente un mínimo cambio de hábitos en la forma de consumir, en la forma de inter-actuar y en la forma de trabajar.
De hecho, la mayoría de las personas que se acercan a nosotros ya tienen estas características… el cambio personal y social ya se está dando y son justamente las personas que lo están realizando, las que buscan proyectos como el nuestro, donde poder vivir según sus ideales y sentirse partícipes con pleno derecho del cambio planetario. Son, somos, los creativos culturales… el germen de un profundo cambio social!



Seres humanos con ideas e iniciativa, que no se quejan, que no pierden el tiempo atacando al viejo sistema, sino que se ocupan de crear soluciones reales y eficientes, que sienten que son parte del cambio, que están aquí en este justo momento para ser los artífices del mismo, personas que creían estar solas por sentirse extrañas entre extraños, que pensaban que no tenían ningún futuro en una sociedad como ésta pero que soñaban con otra… personas conscientes, optimistas y creativas que comparten un objetivo común: transformar el mundo!

"No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma" 
Jiddu Krishnamurti


17. ¿Qué proyectos de este tipo tenéis en el futuro?


De momento empezamos en la provincia de Girona, pero es un modelo extrapolable a cualquier lugar del mundo. En cuanto el primero esté construido, toda la “maquinaria” estará lista para replicarlo en cualquier lugar, gestionándolo exactamente de la misma forma, con la misma ética y principios que nos movieron a iniciarlo.

18. ¿Cómo sería un mundo con la filosofía slow-life?


Pues sería un mundo muy diferente al actual… sin miedo al futuro, sin desconfianza entre nosotros, sin agresividad, sin carencias, con las necesidades vitales cubiertas pero con la libertad de generar beneficios de forma equilibrada y justa… un mundo sin contaminación, con personas saludables, equilibradas, felices… con niños creciendo en libertad y expresando su creatividad a su propio ritmo… respetando los ritmos biológicos de la Naturaleza… produciendo bienes y servicios de forma sostenible, sin comprometer las generaciones futuras e incluso regenerando el hábitat... creando ecosistemas humanos cada vez más evolucionados y perfectos… un mundo tranquilo y sereno, que sigue el ritmo biológico de la Tierra y que no impone nada que no esté en total armonía con ella.



19. Parece una utopía…


Una utopía es una propuesta ideal que se presenta como alternativa al modelo existente, así que literalmente nuestro proyecto es una utopía… una idea que todavía no se ha materializado, pero que es realizable.
Tenemos que actualizar los sistemas sociales, políticos y económicos con una nueva información correctamente codificada, es decir, “bajar a tierra” la utopía. 
Una utopía social es la que busca un mundo mejor, más solidario, más justo… no es algo irrealizable, aunque muchas veces se traduce así. Cuando un sistema queda obsoleto o está desgastado, surgen nuevos sistemas de forma natural. No es necesario ir en contra de nada ni de nadie... lo viejo desaparece y lo nuevo emerge naturalmente.
Platón ya lo citó en su obra La República: hay que cambiar las cosas para curar al Estado enfermo… nuestros Estados (político, social, económico) están más que enfermos, moribundos… así que por ley natural, tienen que empezar a surgir los nuevos estados, pero no como entes centrales dominantes, sino como pequeños estados independientes y auto-gestionados que generen propuestas locales para un beneficio global.
Estos “estados independientes” pueden estar compuestos incluso por grupos alejados geográficamente pero conectados mental, emocional y energéticamente. Grupos de personas afines que se unen para generar propuestas de cambio – estén donde estén- pues las distancias cada vez tienen menos importancia, sobre todo ahora que entramos en una Era Tecnológica que nos liberará de muchas más cosas de las que creemos… aunque sin perder la esencia de lo que somos: humanos en transición a un estado evolutivo superior.